Incapacidad Permanente Total para conductor de autobús con cardiopatía isquémica

En este caso defendimos a un trabajador cuya profesión habitual era la de conductor de autobús, quien solicitó el reconocimiento de una incapacidad permanente tras sufrir un grave problema cardíaco y desarrollar limitaciones funcionales importantes para el desempeño de su actividad laboral.

El trabajador presentaba un cuadro clínico caracterizado por cardiopatía isquémica derivada de un infarto de miocardio, junto con otras patologías asociadas, lo que le provocaba importantes limitaciones para realizar esfuerzos físicos moderados o elevados, así como para trabajar en entornos de alta responsabilidad o estrés.

A pesar de estas limitaciones, el Instituto Nacional de la Seguridad Social denegó inicialmente la incapacidad permanente, considerando que las dolencias no alcanzaban la entidad suficiente para limitar su capacidad laboral.

Sin embargo, durante el procedimiento judicial se acreditó mediante informes médicos y de prevención laboral que el trabajador no era apto para desempeñar trabajos que implicaran conducción profesional ni manipulación de cargas, lo que hacía incompatible su estado de salud con las funciones propias de su profesión habitual.

Finalmente, el juzgado estimó parcialmente la demanda y reconoció al trabajador una Incapacidad Permanente Total para su profesión habitual, con derecho a percibir una pensión vitalicia de la Seguridad Social equivalente al 75 % de su base reguladora.

Jueves, 12 de febrero de 2026.

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