Incapacidad Permanente Absoluta por leucemia en conductor de autobús

En este caso defendimos a los herederos de un trabajador cuya profesión habitual era conductor de autobús, quien se vio gravemente perjudicado tras una revisión de oficio del INSS que le retiró la incapacidad permanente total que ya tenía reconocida.
El trabajador padecía una leucemia mieloide crónica y un cuadro de ansiedad, patologías que el organismo consideró erróneamente que habían mejorado lo suficiente para que pudiera volver a conducir.
La reincorporación forzosa a su puesto de trabajo no solo fue inviable, sino que provocó un empeoramiento drástico de su salud. Tras la intervención de nuestro despacho y la aportación de un informe forense determinante, el juzgado concluyó que no existió ninguna mejoría real en el momento de la revisión y que las dolencias eran crónicas, irreversibles y limitantes para cualquier actividad laboral con un mínimo de rendimiento.
Lamentablemente, la progresión de la enfermedad hacia una leucemia mieloide aguda acabó causando el fallecimiento del trabajador. Por todo ello, la sentencia estimó la demanda y reconoció una Incapacidad Permanente Absoluta para el periodo reclamado, confirmando el derecho de sus sucesores a percibir la pensión íntegra de la Seguridad Social.