Incapacidad Permanente Absoluta por episodio depresivo mayor con clínica psicótica y antecedentes oncológicos hepáticos

En este caso defendimos a un trabajador cuya profesión habitual era la de administrativo, quien solicitó el reconocimiento de una incapacidad permanente debido a un cuadro clínico muy grave que combinaba patología psiquiátrica severa con antecedentes médicos oncológicos y hepáticos de gran entidad.

El trabajador presentaba un episodio depresivo mayor con clínica psicótica, asociado a una hepatopatía crónica derivada del virus de la hepatitis B, así como antecedentes de hepatocarcinoma con invasión vascular, que había requerido trasplante hepático, tratamiento oncológico y posteriormente una cirugía por metástasis suprarrenal. Este conjunto de patologías generaba una afectación global muy importante tanto a nivel físico como psíquico.

Las secuelas derivadas de estas enfermedades provocaban una limitación funcional muy significativa, especialmente por la evolución del trastorno psiquiátrico, que impedía al trabajador mantener la estabilidad, concentración y rendimiento necesarios para cualquier actividad laboral de carácter reglado.

Tras analizar el cuadro clínico completo y las limitaciones funcionales existentes, el organismo competente concluyó que las dolencias presentadas impedían al trabajador realizar cualquier tipo de trabajo con un mínimo de continuidad y eficacia, por lo que procedía el reconocimiento del grado máximo de protección.

Por todo ello, se reconoció una Incapacidad Permanente Absoluta para todo trabajo, con derecho a percibir la correspondiente pensión de la Seguridad Social.

Jueves, 05 de marzo de 2026.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio